Alberto Perola
hace 3 meses
Experiencia lamentable. Llegamos a las 21:45 para comprar alcohol y la señora dependienta de negó rotundamente a abrirnos la vitrina de las bebidas alcohólicas, esto a pesar de que su turno acababa a las 22 horas. Tras conversar con ella la conseguimos convencer y las abrió, aunque continuó faltándonos al respeto. No entiendo cómo una persona tan maleducada puede trabajar de cara al público. NO RECOMENDABLE.