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hace 1 mes
El local tiene variedad, los precios un poco inflados pero aceptable si no quieres caminar un poco más. Lo peor el trato al cliente. Me dijeron si no me enseñaron a dar los buenos días de una manera un poco déspota, y una mujer, que no sé si trabaja ahí me seguía por cada pasillo como si fuese a robar, la verdad que compré por la necesidad si no dejaba ahí el producto por la arrogancia y la presión sometida por una simple compra.