Dan pena !!!! Que traten a un cliente habitual como un vulgar ladrón es humillante y todo visto por otra clienta que me dijo: que si quería demandar contaba con su apoyo,la cajera me cobra una bolsa de chocolates que estaba en la cinta que porque nosotros no la habíamos comido y puesto ahi y nos la cobra, le decimos no es se nosotros y dice: si es vuestra vamos a mirar las cámaras y le decimos que si, a lo que le dice a su compañera llama a el encargado que venga que vamos a mirar las cámaras,otros que estaban en la fila estupefactos de ver la actitud de la cajera, luego otro cajero dice: esa bolsa estaba ahí ella en vez de disculparse sigue en su actitud chulesca y humillante le pido su nombre para poner una reclamación y me dice que no! que por ley de protección de datos con risas, a lo que le digo que es una atrevida y ella... que sepa que hoy hablé con mi abogado y su trato vejante con violacion al honor va a llevar su respectiva demanda por su actitud, agresiva, humillante y vejatoria delante de más personas.
Respuesta del propietario
Su reseña contiene afirmaciones muy graves que no se ajustan a lo ocurrido y que no podemos dejar sin respuesta.
Tras revisar el caso con el equipo implicado y con testigos del momento, lo sucedido fue una confusión con un producto colocado en la cinta, algo que ocurre ocasionalmente en cualquier supermercado y que fue aclarado por otro compañero minutos después. En ningún momento se le acusó de robo ni se le trató “como a un ladrón”, como usted afirma.
Lo que sí ocurrió —y consta internamente— es que la situación derivó en gritos, acusaciones de discriminación y un tono intimidatorio hacia nuestra compañera, lo que le provocó un episodio de ansiedad que obligó a intervenir al resto del equipo. Presentar a una trabajadora en ese estado como “chulesca” o “vejatoria” no solo es injusto, sino profundamente desproporcionado.
Respecto a la solicitud de su nombre, le recordamos que ningún empleado está obligado a facilitar datos personales, y que existen vías formales para reclamar. La protección de datos no es una burla ni una excusa, es una obligación legal.
En Samoy Nostrum defendemos a nuestros clientes, pero también defendemos con firmeza a nuestros trabajadores frente a acusaciones falsas, amenazas legales o intentos de desprestigio. Nuestro establecimiento cuenta con cámaras, protocolos y personal cualificado, y no toleramos situaciones de acoso ni faltas de respeto hacia el equipo.
Lamentamos que el incidente no se gestionara con calma por todas las partes, pero rechazamos de forma rotunda el relato que usted expone aquí.
Un saludo.