Lorena M.P.
hace 2 años
Las personas tendemos a destacar siempre lo malo; pero considero imperativo destacar lo bueno. En este caso, a la vuelta de nuestras vacaciones, hicimos parada en Ahorramás de Calero Pita. El dependiente de panadería (lo llamó alguien Maikel) fue de lo más educado, profesional, con una sonrisa...necesitamos más Maikel en nuestra zona de residencia. Gracias por ser tan agradable. Por cierto; la bollería de muerte; mejor que muchas pastelerías.