Ana A
hace 9 meses
Supermercado del horror. Me he resbalado y caído con un café derramado por el suelo al lado de la caja sin señalizar y la cajera de origen asiático en lugar de preguntar si estoy bien o necesito algo me indica que “hay que mirar el suelo” y poniendo mueca de risa hacia un lado y haciendo chascarrillo con otros empleados y clientes. Que falta de educación y limpieza… los productos frescos tienen moscas y no deberían venderse de lo pochos que están. Me aseguraré de poner las reclamaciones pertinentes ante los organismos competentes. En resumen por el trato recibido y el estado de los productos, no volveré en mi vida