DIEGO ACOSTA CASTRO
hace 2 meses
Una vergüenza de organización. La suciedad y el caos son constantes: siempre hay mercancía ocupando los pasillos, el suelo suele estar sucio y, en muchas ocasiones, hay malos olores en la zona de las neveras debido a productos en mal estado. Lo peor es que no se trata de un problema puntual, sino de una situación habitual en este Lidl desde hace años. Un supermercado con tanto tránsito de clientes necesita una mejor gestión y organización. Sería conveniente que la dirección tomara medidas y pusiera al frente a alguien capaz de mantener el establecimiento limpio, ordenado y en buenas condiciones de higiene.
Respuesta del propietario
Sentimos que tu experiencia no fuera positiva. Trabajaremos en ello para seguir mejorando y confiamos en volver a verte pronto. Un saludo.