Hoy tuve una experiencia bastante desagradable en el BM de la estación de Donostia. Al entrar, un vigilante de seguridad me pidió que dejara mi bolsa en la entrada. Lo hice sin problema, pensando que era una norma general. Sin embargo, poco después vi a otras chicas jóvenes, muy parecidas a mí edad pero blancas que llevaban bolsas incluso más grandes y a ellas no les dijo absolutamente nada.
Durante mi compra, además, sentí que me estaba vigilando constantemente, lo cual ya me empezó a incomodar. Pero lo peor vino después, cuando estando en la cola, el vigilante se puso a hablar con la cajera haciendo comentarios sobre la seguridad en Donostia y, en concreto, dejando caer insinuaciones sobre la gente “de fuera”. Soy una persona de piel negra nacida aquí, y por el tono y el contexto, sentí claramente que esos comentarios iban dirigidos hacia personas como yo.
Las cajeras fueron muy amables en todo momento, pero la actitud del vigilante fue completamente inapropiada y me hizo sentir señalada y discriminada. No es solo lo que dijo, sino el trato diferente desde el principio y la sensación constante de estar bajo sospecha sin motivo.
Salí del establecimiento con muy mal sabor de boca. Creo que este tipo de comportamientos no deberían tener cabida en ningún sitio, y menos en un comercio donde todos los clientes deberían ser tratados con respeto e igualdad.
Respuesta del propietario
Lamentamos la experiencia vivida y la sensación con la que saliste de nuestra tienda a raíz de la actuación del personal de seguridad. En BM trabajamos para que todas las personas sean tratadas con respeto e igualdad, por lo que situaciones como la que describes no representan nuestros valores. Ya hemos trasladado lo sucedido al equipo correspondiente para su revisión. Gracias por compartir tu experiencia.