Javier Muñoz
hace 6 días
Hago compras en este supermercado cada semana, por cuestión de cercanía, hasta el punto de que ya conozco de vista a todo el personal, y viceversa. Soy consciente de lo difícil que resulta la atención al cliente en estos tiempos y los problemas que enfrentan con gente indeseable cada día, pero eso no justifica la antipatía y la desgana, que ensombrece la labor de los que sí intentan hacer un buen trabajo. Bueno, pues si osas perturbar la vida contemplativa de la vigilante de seguridad por cualquier motivo, no se lo toma bien. Hasta el punto de reprimendarte con cierta chulería por no saber usas las máquinas de autopago, que por cierto son lamentables, como bien sabe el personal y los clientes que las sufren. Si usted no quiere ayudar, no ayude, pero no moleste. Deje a sus compañeras ayudar, que eso de la disposición se les da mejor que usted, y quédese las 8 horas de brazos cruzados mirando a la gente con cara de perro. Al menos en el tiempo, que presumo corto, que permanezca esa mujer allí, posiblemente no vuelva.
Respuesta del propietario
Gracias por compartir con tanto detalle tu experiencia. Te invitamos a que contactes con nuestro Servicio de Atención al Cliente para ampliarnos lo ocurrido. Un saludo, EROSKI.