Carmen P.
hace 2 meses
La mayoría de las cajeras ni dicen Hola, ni Adiós, ni gracias, hasta incluso ni te ofrecen bolsa. Señores jefes: en vez de ofrecer cursos de formación, deberían dar cursos de educación. Es muy lamentable
Supermercado • Palma
Supermercado EROSKI City en Carrer d'en Jordi 12, en el barrio de Son Canals de Palma. Un supermercado totalmente nuevo con una gran selección de productos y con ofertas disponibles.
Carrer d'en Jordi, 12, Llevant, 07008 Palma, Illes Balears
3,8
Basado en 44 reseñas
Carmen P.
hace 2 meses
La mayoría de las cajeras ni dicen Hola, ni Adiós, ni gracias, hasta incluso ni te ofrecen bolsa. Señores jefes: en vez de ofrecer cursos de formación, deberían dar cursos de educación. Es muy lamentable
PioPio XD
hace 5 meses
Quiero presentar una queja por una situación que se repite con frecuencia en su establecimiento. En varias ocasiones, cuando hay ofertas en los productos, al pasar por caja dichas rebajas no se aplican correctamente, cobrándose un importe superior al indicado en tienda. Esto supone un perjuicio directo para el cliente y genera desconfianza. Además, cuando se reclama para que se aplique el precio correcto, la actitud de algunas trabajadoras no es adecuada. En lugar de solucionar el problema de manera profesional, responden de malas formas, lo cual resulta inaceptable. Entiendo que los errores pueden ocurrir, pero es responsabilidad del establecimiento asegurarse de que las ofertas estén correctamente registradas en el sistema. Si un producto está anunciado con un precio o descuento, se debe respetar y cobrar lo que corresponde. En caso de error o de que la oferta no esté registrada en caja, debería corregirse en ese momento sin generar conflictos con el cliente. Solicito que revisen estos problemas y tomen las medidas necesarias para evitar que se repitan, tanto a nivel de sistema como en la atención al cliente. Gracias por leerlo.
Óscar T.
hace 9 meses
Establecimiento totalmente desaconsejable, no solo por el precio de los productos, que en comparación con otros supermercados de la competencia, es notablemente superior, sino por el trato dispensado por el personal del mismo, particularmente por Ana, una de las cajeras que allí trabaja. Y es que, tras presentar una queja relacionada con un ticket de la compra que nunca me entregaron debido a un error humano cometido por otro empleado que había empezado ese mismo día y que, sin ninguna preparación, asumió uno de los puestos más sensibles, como es estar en la línea de cajas, la susodicha me negó la posibilidad de hablar con su encargada tras hacerme volver al mismo establecimiento durante tres días seguidos, con la consecuente pérdida de mi tiempo, explicándome que lo mejor era que me fuese a mi casa y renunciase a reclamar un ticket de la compra que, por derecho, me correspondía. Esta situación fue puesta en conocimiento de su encargada y esta lo resolvió con suma agilidad el mismo día, ya que, como me pudo explicar, “ninguna empleada debe ejercer el rol de secretaria de las encargadas ni tampoco son quienes para dirimir si un cliente tiene derecho o no a contactar con las mismas para cualquier reclamación del tipo que sea”, ya que lo contrario supondría una extralimitación clara de sus funciones. A favor de la encargada, también quiero señalar que se comprometió no solo a entregarnos el ticket correspondiente, sino a tratar con Ana la situación para que no vuelva a repetirse un episodio similar con ningún cliente más. A razón de todo esto, y como he explicado al inicio, el trato por parte de la empleada cambió hasta el punto de que, al pasar por cajas, dejó de preguntarme si quería pasar mi tarjeta Eroski, siendo yo quien tenía que pedírselo todas las veces, como también dejó de salir de su boca si necesitaba alguna bolsa para trasladar mis artículos. Es más, si me enteraba de que ya podía pasar mi tarjeta de débito con el fin de pagar era porque el datáfono me lo marcaba, no porque ella me indicase que ya podía proceder a ello. Como veréis, un absoluto despropósito y el claro ejemplo de cómo existen empleadxs que no solo son incapaces de reconocer sus errores cuando se han equivocado de un modo flagrante, sino que, encima, pierden cualquier mínimo ápice de profesionalidad que pudiesen conservar con actitudes como estas frente al cliente, que solo puso en conocimiento de los responsables un hecho ocurrido con el fin de hallar una solución favorable para todas las partes.
Jero
hace 10 meses
Precios notablemente más caros que en cualquier otro Eroski, al tratarse de una franquicia. Además, la calidad del pan siempre es infame, por lo que prefiero ir al supermercado que se encuentra justo al otro lado de la plaza.
Maria Dolores Garcia
hace 3 años
Ya era hora que abrieran un supermercado en condiciones por este barrio. Las chicas son muy simpáticas. Además tengo la tarjeta con el 4 por ciento de todo lo que compro y me ahorro bastante dinero. Tendrían que fijarse más en los productos frescos , es en lo que veo que falta .