M. Ángeles Rodríguez Capitán
hace 1 mes
Una estrella porque no puedo poner cero. La “trabajadora” (si es que lo era, porque no quedaba claro quién atendía el local) no nos dirigió ni un saludo, al igual que las otras dos personas que estaban con ella. La atención fue pésima desde el primer momento. Como no recibimos ni un saludo, buscamos por nuestra cuenta el producto que necesitábamos. Al llegar a caja, la actitud fue igual de desagradable: ninguna predisposición para atendernos y, para colmo, ni siquiera sabían el precio del producto que nos estaban cobrando. Es lamentable que haya personas con tan poca educación y tan poca vocación de atención al público trabajando de cara a los clientes. Una experiencia muy decepcionante. La educación y la atención al cliente brillaron por su ausencia. Una pena que un supermercado permita este nivel de atención al público. Ni volveré, ni lo recomendaré.