Hoy viernes 13 por la tarde tuve una experiencia desagradable en este supermercado.
Me encontraba indispuesta por un bajón de tensión y tomé un pequeño sorbo de un zumo antes de llegar a caja, dirigiéndome a pagarlo y con la botella prácticamente llena. Entiendo perfectamente que existan normas y, en cuanto se me indicó, pedí disculpas y expliqué que pensaba que se podía hacer. Directamente no me
dio pie a explicarme más diciendo que las normas están en la puerta.Si me desmayaba ya veo que les importaba bien poco…
Además, no todo el mundo se detiene a leer normas que no están visibles de forma clara o destacada, ya que como clientes solemos dar por hecho ciertos comportamientos habituales y humanos
Lo que considero inadecuado no es la norma, sino las formas. La empleada que se dirigió a mí (de perfumería, pelo rubio corto) lo hizo desde el primer momento con malas maneras, sin escuchar, mirándome por encima del hombro y con una actitud que daba la sensación de venir ya molesta por situaciones previas. Si ha tenido malas experiencias con otros clientes, no debería trasladarlo a quienes en ningún momento hemos actuado con mala intención.
Las normas pueden y deben comunicarse con educación, empatía y respeto hacia el cliente. Solo espero que se tenga en cuenta para que este tipo de trato no vuelva a repetirse.
Respuesta del propietario
Hola Catalina, lamentamos leer este comentario y esperamos que se trate de algo puntal. Tomamos nota de tu experiencia en este supermercado y se la trasladamos al departamento correspondiente para que la tenga en consideración. Un saludo y disculpa las molestias ocasionadas.